Wednesday, 24 February 2010

Mi Mundo Yuppy: donde la palabra 'problemas' no existe



La primera vez que comencé a fumar Mariguana tenía 19 años. Era tan sólo un jovencito que estaba iniciándose en el mundo laboral, además de aprender a explorar el mundo por mí mismo.
En aquella época yo estudiaba y trabajaba. Fue en el trabajo donde conocí a Juan Carlos*, el cual se convirtió en un buen amigo y un modelo de padre de familia y esposo a seguir. Me llevaba muy bien con él, porque a pesar de que era joven él me respetaba.

Un día, en el descanso del trabajo, Juan Carlos* me ofreció una fumada de Mariguana; era algo muy normal para él, ya que lo consumía todos los días. Yo pensé “si aun fumando Mariguana sigue siendo un buen esposo para su mujer -que era mi amiga- y un buen padre, además de ser un buen trabajador, entonces fumar esto no debe ser perjudicial”. Así que acepté. La primera calada no fue agradable, pero poco a poco me fui acostumbrando a aquel sabor tan peculiar.

Con eso de fumar Mariguana ocasionalmente, me venían a la cabeza ciertos pensamientos como: “empezaste con una caladita y ahora ya fumas de vez en cuando, mejor paras, no vaya a ser que te vuelvas adicto”. Pero es allí donde me decía a mi mismo que solo los débiles se vuelven adictos, pero que yo era fuerte, así que todo estaba bajo control.

Más adelante me uní a un grupo de chicos que también fumaban Mariguana y muchos de mis nuevos amigos también consumían éxtasis. Pude ver de cerca a las tan famosas píldoras “E”, a las que los miembros de la pandilla llamábamos “La Pepa”.
Ellos consumían drogas más a menudo. Yo no tenía ninguna curiosidad en probar éxtasis, así que continúe fumando Mariguana, que además me ofrecían gratis. Eso me gustaba y para mí no era dañina o por lo menos no tanto como el éxtasis y no tenía que gastar dinero, así que no veía el porqué no disfrutar de mi hierba.

A los 23 años me fui a vivir a Nueva York. Allí alquilé una casa, la cual tenía que compartir con Joel*. Mi nuevo compañero de casa irradiaba siempre de alegría. A menudo bromeaba y eso es lo que me llamaba la atención de él.

En mi nueva casa seguí consumiendo Mariguana. En aquel entonces controlaba todo y sólo fumaba dos porros de “María” al día.

Cuanto más tiempo pasaba con Joel* más le conocía, y descubrí que él y yo teníamos la misma afición: fumar Mariguana. El era un experto, un adicto y también me ofrecía hierba gratis, lo que me hizo adentrarme mucho más en esto. Fumábamos en casa día y noche, sin restricciones y eso era lo más de lo más.

3 años después llegue a Inglaterra, donde mi vida financiera era mucho más estable, lo que significaba que podía permitirme el lujo de comprarme la cantidad de Mariguana que quisiera. La cantidad de Mariguana que fumaba entonces incremento muchísimo.

Lo primero que mi cuerpo me pedía cuando me levantaba era Mariguana y ¿cómo no dárselo? Además, me gustaba; sobretodo disfrutaba mucho de mis estados de “High”, porque me hacían olvidarme que estaba solo, que todo mi familia estaba a miles de kilómetros lejos de mi y de ese vacío tan profundo que me consumía poco a poco.

Comencé a volverme egoísta. No quería saber nada de nadie, el único que importaba era yo. Yo era el centro de atención. Mi círculo de amigos, los que fui conociendo en discotecas de la ciudad de Londres, eran como yo, vivíamos el aquí y el ahora.

Los fines de semana eran doble porción, sin límites. Entonces, además de Mariguana también consumía Éxtasis, BHG (que es un éxtasis más fuerte), LSD (ácido). Todas ellas me transportaban a un mundo de alucinaciones, mi mundo Yuppy, donde la palabra “problemas” no existía, donde la soledad desaparecía, donde el vacío por horas se desvanecía. Un mundo en el que solo contábamos mis amigos y yo. Diversión era nuestro lenguaje.

A la mañana siguiente todo era peor, porque me daba cuenta que seguía siendo la misma persona, con los mismos problemas y las mismas preocupaciones y nada había cambiado. Pero ya no podía volver atrás, aunque quisiera parar. Mi cuerpo era mucho más tolerante, era un devorador de drogas, y las dosis eran más fuertes. Ya no me importaba nada, ni tampoco me restringía. Las consumía en todas partes, hasta incluso en las horas de trabajo.

Fue entonces que añadí a mi lista cocaína y hachís, estas dos las combinaba y las fumaba. Lo hice de esa manera, porque no me interesaba esnifar cocaína. Lo que quería era algo más fuerte y así lo conseguía.

Aunque no tuve consecuencias graves en el trabajo, la verdad es que ya no me reconocía. Ya no tenía control de mi vida. Y la depresión que se adueñaba de mí después de los efectos de las drogas era horrible, casi inexplicable. Era un desgraciado lleno de soledad y aunque trataba de ser feliz, no lo conseguía. Tampoco estaba realizado en mi vida sentimental, algo que me disgustaba bastante. Vivía una vida llena de apariencias, porque para mis amigos y las personas que me conocían yo era el chico perfecto, guapo, con un buen físico (en el cual ponía mucho cuidado y me esmeraba)... A pesar de todos esos piropos, la verdad es que era un infeliz.

Entonces, recordaba esos momento cuando me decía a mí mismo “para ahora, antes de que sea demasiado tarde”. Pero yo siempre pensé que todo estaría bajo mi control, que era fuerte… Ya no podía volver atrás, tenía que vivir con esa cruz…

Pero el día menos esperado, en mi más profunda desesperación por dejar las drogas, la solución llego a mi vida.

Hoy puedo decir que soy una de las personas más felices del mundo y que estoy totalmente limpio de drogas. Ya no tengo la necesidad ni las ganas de consumir ningún tipo de droga y todo lo supere… ¡Sí!, lo supere. Pero no fue gracias a mi fuerza de voluntad o técnicas de desintoxicación o todo aquello a lo que estamos acostumbrados a recurrir.

¿Quieres saber cómo supere mi adicción a las drogas?

*Nombre imaginario, para mantener en el anonimato la verdadera identidad de la persona.

Ricky

COMPLEJOS: ¡Todo Mentiras!

Los complejos son pensamientos negativos acerca de nosotros mismos y que pueden provocar inseguridad y baja autoestima. A veces corresponden a una realidad, otras veces son sólo el resultado de una imagen distorsionada de nosotros mismos. No son pocos los jóvenes que pasan por auténticos calvarios en el colegio porque no son los más “guapos, populares, inteligentes, esbeltos, rompecorazones…etc” y que son objetos de burlas y apodos desagradables.

Pero lo peor de todo es que, estos complejos pueden limitar mucho la vida de una persona, haciéndole pensar que sus sueños son imposibles, que no es capaz de marcar la diferencia, o que no es digno de tener una vida sentimental feliz o alcanzar el éxito en la vida…

Si tú te encuentras en esta situación, nos gustaría decirte que ¡ES MENTIRA! ¡Tú eres capaz de hacer todo lo que sueñas y mucho más! Puede que no seas miss ni mister universo pero seguro que tienes cualidades maravillosas que te hacen super especial.

Algunos de nosotros pasamos por eso y sabemos lo difícil que es. Muy pronto podrás conocer nuestras historias que completarán un poco lo que está escrito aquí.

Algo que me ha ayudado bastante y que ha sido una fuente de inspiración para mí, es el siguiente video de un joven con una llamando Nick Vujicic. El nació sin brazos ni piernas, y aún así, confiesa que no le importa porque… ¡tiene unos ojos preciosos! El llegó muy alto y ahora se dedica a ayudar a jóvenes en todo el mundo. Te va a encantar. ¡Míralo ya! ¡Después cuéntanos qué piensas!
Cuki

Tuesday, 16 February 2010

ANOREXIA: ¿Moda ó enfermedad?

Se define Anorexia como un trastorno alimenticio. Yo la defino como una celebridad, ya que es famosa, es decir, es conocida en todas partes del Mundo. Es coqueta, crónica, se adentra en la vida de las personas de manera progresiva y es sigilosa pero devastadora. Ella solita ha acabado con la vida de muchas personas. La población más afectada son jóvenes de entre 14 y 18 años de edad.

Todo comienza poco a poco. Una se quiere ver bien en esos vaqueros talla 36 del escaparate de esa tienda de ropa ó su mejor amiga, esa tan popular y con ese cuerpo perfecto le dice que esta gordita. Ella sin darse cuenta empieza a sentirse acomplejada y poco a poco empieza a abstenerse de alimentos, hasta que esa acción se convierte en una rutina de cada día y cuando una se quiere dar cuenta, ese Monstruo destructivo ya ha tomado por completo el control de su mente.

Aun no se conoce la causa médica que origina la Anorexia, pero se cree que es debido a: baja auto-estima, complejos, presión de la sociedad y de la cultura.
Querida amiga, leíste bien. Se dice que se cree, pero ¿Cuál es la verdadera causa de esta enfermedad? Para esa pregunta los especialistas y profesionales de la medicina no tienen una respuesta 100% cierta.
¿Existe cura para la Anorexia? Entre 50% y 60% de los casos se cura, mientras que el resto de los pacientes permanece con la enfermedad e incluso empeoran. Sin embargo tiene solución si se detecta a tiempo, con ayuda profesional y con el apoyo incondicional de la familia de la persona afectada.

Consecuencias de la Anorexia:
• Osteoporosis
• Anemia
• Fobias, miedos
• Depresión
• Obsesión
• Deterioro general de la salud
• Bajos niveles de potasio
• Falta de nutrientes
• Distorsión de la realidad
• Pensamientos de suicidio
• Muerte
• Falta de confianza
• Menstruación cada tres meses si la tiene
• Despreocupación por el mundo real
• Reniego a la feminidad

Podrás estar en desacuerdo conmigo, pero me queda muy claro que la persona que sufre de Anorexia no elige con total voluntad ese estado de delgadez, porque ¿quién en su sano juicio aceptaría autodestruirse?

Mi intención no es juzgar a personas enfermas de Anorexia, al contrario, me pongo en su piel, aunque reconozco que sólo uno que está pasando por ello sabe lo que es. A esas personas decirles que si quieren salir de la enfermedad, que luchen y no se den por vencidas.

Ahora conozco la verdadera raíz de esta enfermedad y por eso también me atrevo a decir que creo conozco los pasos para la cura segura: VOLUNTAD para vencer la enfermedad, INDIGNACION en contra de la enfermedad y ¿...? Este último paso es el más importante.¿Quieres saber que es?
ANOREXIA: ¿Moda o enfermedad? La verdad es una.

Jass